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Ferrari está que trina en la Fórmula Uno

Maurizio Arrivabene buscaba a los periodistas italianos tras la carrera para tratar de explicar lo que ha sucedido en el Gran Premio de España, donde fueron literalmente arrasados por Mercedes, como si se hubiera detenido el tiempo en 2017.

La de Montmeló fue una cita en la que la principal virtud de Ferrari, cuidar los neumáticos, fue según Vettel, lo contrario, lo que le obligó a parar dos veces y perder la segunda plaza. No podía estirar sus gomas medias lo que Bottas, 47 vueltas, y paró dos veces. Extraño, desconcertante. Adiós al podio.

Pirelli modificó por motivos de seguridad (mucho desgaste en pretemporada) ligeramente la banda de rodadura, haciéndola más fina en 4 mm. Si eso cambió el panorama de forma tan radical sería para cerrar este deporte ‘sine die’, pero en Ferrari no gustó nada la maniobra. Tampoco que esta medida regrese en Francia e Inglaterra, o que la FIA les haya tumbado el invento de los espejos sobre el Halo, o que se les prohiba cambiar el aceite en la calificación… Muchas pequeñas cosas.

Precedente en 2013

Ya en 2013, con Alonso peleando el liderato del Mundial con Ferrari tras ganar en Barcelona, Pirelli cambió profundamente los neumáticos. Bajo la excusa de un nuevo pegado para garantizar la seguridad, metieron una nueva carcasa. De resultas, Ferrari dejó de hacer funcionar sus neumáticos en casi cualquier temperatura, mientras Red Bull era capaz de gestionarlos como antaño, al igual que Lotus.

Vettel volteó entonces el campeonato. Fue algo mucho más drástico que lo de este año, evidentemente, pero cuando se mete mano a las ruedas, suele haber giros inesperados.

Seb, al que tampoco le fue bien la estrategia del equipo, no ha querido dar bola a las conspiraciones. Sabe cómo funcionan los entresijos políticos de la F1 y estuvo en el otro lado. Incluso alaba la decisión del cambio: “Pirelli ha tomado la decisión adecuada. estaríamos peor con las otras gomas”, señalaba ayer tras el primer día de test. Sea como fuere, venían de tres poles seguidas y con un ritmo de carrera igual o mejor que Mercedes y el domingo volvieron a lo de siempre en los últimos años: cerca, pero no igual que Mercedes, por detrás e incluso peores que Verstappen en el final de carrera. Un aviso a navegantes, con los primeros problemas de fiabilidad como sufrió Raikkonen.

Vettel no busca excusas

“No hemos sido lo suficientemente rápidos, estaríamos ciegos si no lo vemos. No teníamos ritmo de victoria, tan simple como eso, y tenemos que arreglarlo”, dijo Sebastian. “Algunos trajeron más mejoras que nosotros, los neumáticos cambiaron y quizás les fue mejor a otros pero ¿para qué buscar excusas? No fuimos rápidos”, asumió. “Tenía las ruedas con muy baja temperatura, fuera de la ventana de funcionamiento”.

Marc Gené, comedido y poco dado a las declaraciones altisonantes, pronunció una palabra reservada a los peores momentos: “Ha sido una debacle para Ferrari. No es ya la rotura de motor de Raikkonen, es que no hemos encontrado el rendimiento de los neumáticos en todo el fin de semana y eso nos preocupa”, dijo en los micrófonos de Movistar+ F1 tras la carrera.

Y si algo bueno tiene Mercedes en estos últimos años es la capacidad para recuperar y desarrollar como un rayo su coche a mitad de temporada. Si después de Mónaco, prueba particular en impredecible, son capaces de mantener lo visto en el Circuit, el Mundial 2018 podría ser el quinto en la cuenta personal de Lewis Hamilton.

Carlos Torres / energiamundocom

con información de Marca.com

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