Energía Mundo

VIDEO| Chuao encanto con sabor a cacao

El Caribe, el cacao y el tambor son tres elementos que definen a Chuao, una playa paradisiaca ubicada en el litoral central de la costa venezolana, específicamente en el estado Aragua. Tomando una embarcación en Choroní – con la finalidad de llegar al antes mencionado paraíso natural – se pueden avizorar grandes montañas que fungen como una muralla y que dan la bienvenida al encanto que sólo este pueblo costero puede ofrecer.

Foto: mapio.net

Es inevitable llegar y no sentirse atraído de inmediato por el ambiente festivo y la alegre receptividad con la cual sus habitantes reciben a los viajeros; la amabilidad hacia el turista resulta encantadora, lo que hace que la localidad playera contraste con la angustiada y caótica vida que llevan las personas en las grandes ciudades y es que no es un secreto que Chuao es uno de los pueblos más seguros de Venezuela.

Esta playa tiene una peculiar forma de herradura, ambas puntas son rocosas lo que las convierte en el refugio de peces, cangrejos y pelícanos; sus aguas son de una apariencia cristalina y confluyen con el río, donde los pescadores colocan sus embarcaciones. También posee un malecón en donde muchos se sientan a admirar el mar que desde ahí parece infinito. Caminar por la bahía es disfrutar con tranquilidad el sonido de las olas, dejar que con cada pisada los pies se entierren en la blanca arena es una sensación satisfactoria, el paisaje es ideal para contemplar los pelícanos, que en ocasiones suelen bañarse al lado del turista.

“El que le pega a la familia se arruina”, dicta un popular refrán venezolano, el cual tiene mayor relevancia en este pequeño pueblo costero debido a que, aquí todos se conocen y las familias están vinculadas, la mayoría de sus habitantes son descendientes de los esclavos africanos traídos por los colonizadores españoles para cultivar lo que es hoy en día el mejor cacao del mundo.

Si eres amante del chocolate, has arribado a la meca y no es mera casualidad que el cacao cultivado aquí se denomine “cacao premium”; este apelativo se le atribuye debido a su excelente calidad, cuyo sabor es un deleite para el paladar. Chuao es una enorme hacienda de cacao con forma de valle, constituida por inmensos árboles que se pierden de vista y extensas plantaciones del popular fruto, que es considerado el mejor cacao del mundo por chocolateros nacionales e internacionales, quienes se sienten atraídos para adquirirlo y utilizarlo en la elaboración de distintos productos entre ellos, galletas, bombones, licores, helados y chocolates en barra.

Foto: clubdelchocolate.com

Ahora bien, para los amantes de la aventura, existen múltiples senderos para transitar por Chuao y deleitarse con la naturaleza; los más atrevidos se pueden adentrar en la montaña y disfrutar de una caminata de aproximadamente dos o tres horas, donde cruzar quebradas y ser arropados por la densa vegetación no será impedimento para llegar a El Chorrerón, una cascada que con sus 70 metros de altura se impone ante los ojos de los visitantes.

Desde la playa hasta el pueblo de Chuao, son aproximadamente 4 kilómetros, sin embargo, existe la posibilidad de emprender el recorrido a pie o tomar uno de los camiones 350 que ofrecen el servicio de transporte local. Esta resulta ser una trayectoria corta que se disfruta acompañada del saludo y las historias de los lugareños.

El interior de este valle alberga amarillentas y verdosas maracas de cacao, cuyos tamaños se asemejan al de un balón de rugby, el cual genera una impresión en las personas que visitan la zona, quienes se maravillan y quieren de inmediato probar uno de los mejores sabores que recorre el mundo y por el cual es reconocida la gastronomía venezolana.

En Chuao, las mujeres son las encargadas de recolectar las maracas pertenecientes a las variadas tipologías de cacao que se cultivan en su tierra, entre ellas forastero, trinitario, porcelana y criollo. Luego de haber escogido las maracas, estas son llevadas hasta la plaza de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Chuao, donde se distribuyen – diariamente – en grandes círculos para posteriormente ser secadas al sol. Las pobladoras, con rastrillo en mano, acompañan su faena al compás de los cantos que entonan, quizás con el propósito de ahuyentar la lluvia y evitar que se dañen los granos o para expresar el amor que sienten por sus frutos.

Foto: amanochocolate.com

Chuao, como típico pueblo del Caribe, es una mezcla de tradición, color, baile y cantos, esto se evidencia en festividades como los Diablos danzantes de Chuao al conmemorar Corpus Christi, la fiesta dedicada a San Juan Bautista y el festejo de los pescadores en donde los lugareños se esfuerzan para conservar sus tradiciones, enraizadas en la época de la colonia, y transmitírselas a los más pequeños. Estas fechas son las más turísticas, aunque cualquier día resulta perfecto para llegar y disfrutar de un descanso en carpa a la orilla del mar o en una posada pintoresca del pueblo, atendida por sus dueños.

Sin duda, comer no significa mayor problema cuando se está cerca del mar, todos los días, temprano en la madrugada, salen los hombres de esta tierra de gracia en busca del mejor pescado para ofrecerle al turista. Aquí no hay mayor problema que un día nublado, Chuao es esencia del caribe que enamora al turista, quien se va feliz y renovado de este rincón de la costa aragüeña.

Video: vectordragonfly.com

 

 

 

Bárbara Redondo | energiamundo.com

Comentarios
Loading...